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Martin Fierro

Aceites macerados

Los aceites macerados se caracterizan por aunar las propiedades de los componentes con los que se elaboran. Por un lado se aprovecha la acción emoliente (suavizante) de aceite básico (uno de los más empleados suele ser el de almendras dulces, oliva o sésamo) y por otro, las propiedades específicas de cada una de las plantas medicinales elegidas.

¿Cómo se elaboran los aceites macerados?
Tal y como nos indica el botánico Pió Font i Quer autor del "Dioscórides renovado":
Se preparan 1OOg. de la planta seca elegida (flores de caléndula, sumidades floridas de hipérico o de ruda entre otras), se introducen en una botella de boca ancha, y se echa sobre ellas 1 litro del aceite básico elegido. Se tapa bien la botella. Se pone boca abajo para asegurarse de cierre perfecto y se mantiene en esta posición durante 40 días y 40 noches, al sol y sereno.

Todos los días se remueve la botella suavemente.

Pasado el tiempo señalado se filtra el aceite y se guarda en botellitas de cristal bien tapadas (preferentemente de color ámbar). Se guardan en un lugar fresco y oscuro. Si se emplea planta fresca, ésta contiene una proporción de agua, por lo que el modo de elaboración varía un poco. Debe llenarse todo el recipiente con las flores elegidas y añadir aceite hasta que las cubra completamente.

Propiedades medicinales de algunos aceites macerados para uso tópico
Macerado de las plantas detalladas en aceite de almendras dulces, de oliva virgen o de sésamo u otro aceite básico.

Aceite de CALÉNDULA:
Oleomacerado de las flores de Caléndula officinalis. Es excelente para pieles secas, delicadas y sensibles que se irritan con facilidad. Es uno de los aceites más empleados en niños y ancianos, por sus propiedades dermoprotectoras. También es antiinflamatorio, antiséptico, fungicida y cicatrizante. Acelera notablemente la curación de heridas, escaldaduras, picaduras de insectos, dermatitis, eccemas y vulvovaginitis. +información

Aceite de GORDOLOBO:
Oleomacerado de las flores de Verbascum thapsus. Tiene una acción calmante. Útil en quemaduras, sabañones, hemorroides. Aplicado sobre el cabello, mantiene el color rubio dorado de los cabellos teñidos, los hidrata y les da brillo. +información

Aceite de RUDA:
Oleomacerado de las flores de Ruta graveolens. Tiene una acción venotónica y vasoprotectora. Tiene una cualidad rubefaciente. Indicado en dolores osteoarticulares, en contusiones sin heridas y en unturas externas sobre el oído cuando hay problemas de falta de riego sanguíneo que se manifiesta en forma de acúfenos ("ruidos") o ligera sordera. +información

Aceite de HIPÉRICO:
Oleomacerado de las flores de Hypericum perforatum. Se emplea en todo tipo de tratamientos regeneradores, en quemaduras, llagas, heridas, contusiones (conocido popularmente como "aceite de golpes"), acné, eczemas y psoriasis. Calma el dolor y activa la circulación sanguínea, lo que lo hace útil en hemorroides. Tiene efecto antiviral en uso tópico para herpes labial. Evitar la exposición solar después de su aplicación. +información

Aceite de ÁRNICA:
Oleomacerado de las flores de Árnica montana. Tiene acción antiinflamatoria, cicatrizante, antiséptica, antifúngica. Es muy útil en inflamaciones articulares, contusiones, torceduras, golpes, chichones e irritaciones cutáneas. No se emplea en heridas abiertas. +información

Bibliografia:
Pió Font i Quer. Plantas Medicinales "El Dioscórides Renovado". Ed. Península.
Dr.Berdonces. Gran enciclopedia de las plantas medicinales. Ed. Tikal.
Vademécum de Prescripción Médica. Plantas Medicinales. Ed. Massons.

 

 

 

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