LA ARENA CORALINA DE OKINAWA
Una fuente de calcio para nuestro organismo.
Desde hace bastantes años se vienen observando como determinados alimentos como la soja, el shitake o las algas marinas procedentes de la cultura oriental se han ido estableciendo cada vez mas en nuestra dieta occidental, que si bien ya conocía estos ingredientes alimenticios, no los había aceptado de una forma tan masiva como la que se esta observando en la actualidad.
Además de estos alimentos también existen algunos ingredientes que pueden utilizarse como suplementos de la dieta, que tratan de hacerse un hueco entre las numerosas sustancias que ya utilizamos para completar nuestras necesidades diarias de ciertas sustancias. Entre dichos ingredientes destaca la arena de coral procedente de los fondos coralinos de los atolones que rodean las islas de Okinawa.
En una primera impresión hablar de coral nos trae a la mente imágenes marinas de colorido, de peces exóticos y de aguas limpias y transparentes. Los corales son organismos vivos que conforme se mueren son degradados por el oleaje y sus hermosas estructuras se degradan convirtiéndose en blanca arena de coral.
Una vez desaparecida la vida del coral su estructura se acaba convirtiendo tan solo en materia mineral en forma de arena fina.
Uno de nuestros anhelos es que si vivimos durante muchos años, queremos que nuestra vida sea lo mas sana posible.
Después de muchos años de estudios sobre la población, los japoneses llegaron a la conclusión de que las personas que habían vivido siempre en las islas de Okinawa gozaban de una longevidad especial, en el sentido que no solo eran personas que vivían mas años que resto de la población nipona, sino que el estado de salud también era sensiblemente superior.
Sin entrar en detalles de cuales son todas las causas a las que los científicos japoneses atribuían la salud y longevidad de los habitantes de estas islas, destaco especialmente el tipo de agua que dichos habitantes consumían.
El agua que los habitantes de Okinawa beben es agua de grifo procedente de las reservas subterráneas que se encuentran en las islas. Dicha agua procede de la lluvia y se filtra a través de un suelo especial, un suelo formado por restos de coral que hace que el contenido mineral y su carga de iones sea muy superior al agua que se consumen en otras partes de Japón.
A partir de estos estudios preliminares una compañía japonesa decidió utilizar la arena de los fondos de las islas de Okinawa para aportar y enriquecer la alimentación japonesa en minerales, como el calcio y el magnesio, utilizando esta arena coralina como suplemento nutricional.
De forma paralela a su uso como complemento de la dieta, dicha compañía inicio una serie de estudios para evaluar clínicamente el efecto de suplementos basados en este ingrediente.
Los resultados fueron francamente positivos. Los minerales como el calcio presente en la arena de coral en forma de carbonato de calcio se absorben mejor que otras fuentes de calcio, y por lo tanto hablar del calcio procedente de la arena de coral no es comparable a hablar de calcio procedente del carbonate de calcio de las rocas.
En la arena de coral, todavía puede reconocerse, al microscopio electrónico, la estructura porosa del coral, que es totalmente diferente de la estructura del carbonato de calcio mineral, y ello favorece que nuestro organismo pueda solubilizar y absorber mejor dicho calcio coralino.
Además de este estudio, en Japón se realizaron mas estudios que demostraron que la incorporación de arena de coral marina mejoraba la acumulación del calcio en los huesos aumentando la masa ósea de los mismos, y por tanto representar un tratamiento de ayuda a las personas que necesitan un aporte de calcio. Pero un aporte que su organismo pueda absorber y utilizar.
En la actualidad y después de más de 30 años de existencia del "calcio coralino" en el mercado japonés, el numero de estudios y la información que se posee de este suplemento lo sitúan como una de las mejores fuentes de calcio, magnesio y hasta 75 minerales más que están presentes de forma normal y natural en la arena de coral.
Entre otras aplicaciones, la arena de coral se utiliza como filtro en sistemas de purificación de plantas envasadoras de agua mineral, en las que ha demostrado que produce un agua rica en minerales y en iones antioxidantes, por lo que el agua no solamente se presenta como el medio liquido indispensable para nuestra vida, sino también en la fuente de salud que tiene que ser.
El hecho de consumir la arena de coral de Okinawa produce un estado alcalino y antioxidante en nuestro organismo que favorece nuestra salud ósea previniendo la perdida de calcio, evita el progreso de ciertas enfermedades degenerativas que se desarrollan en presencia de un medio ácido y oxidativo, y colabora en el correcto funcionamiento de nuestros órganos.
Fuente: Amatusalud











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