La fitoterapia
- Conservación de las hierbas medicinales
- Recolección
- Secado y almacenaje
- Preparados y aplicaciones
- Posología
- Botiquín de hierbas - Materiales básicos
- Terminologia
Consejos para la mejor conservación de las hierbas medicinales
Todas las plantas aromáticas, culinarias y las medicinales de que disponemos, no han sido irradiadas, ni tratadas con productos químicos, por lo que son susceptibles al deterioro en épocas de calor y humedad excesiva. Aconsejamos guardar las plantas y los alimentos de agricultura ecológica en un lugar fresco y seco. A ser posible durante los meses de excesivo calor guardarlos en la nevera.
Los principios activos
Las plantas medicinales deben su acción a ciertos componentes denominados principios activos. Curiosamente, en muchos casos estos principios activos son metabólicos secundarios de las plantas, es decir, sustancias aparentemente importantes para la planta y que en muchos casos se consideran como desechos metabólicos. Desde que se empezaron a utilizar las plantas medicinales, los científicos ha intentado descubrir cuales eran los componentes responsables de sus propiedades curativas. Por lo general, en una planta hay unos principios activos que podríamos denominar “principales”, que son los responsables de la acción más importante y otros principios activos que se pueden considerar como secundarios, que actúan como coadyuvantes en unos casos o como moduladores de la acción en otros. Ello hace que la actividad terapéutica que se obtiene empleando el fitocomplejo sea en la mayor parte de los casos, muy distinta de la que se obtiene empleando un principio activo aisladamente.
Muchos de los principios son sumadamente complejos y ocasionalmente, aún se desconocen la naturaleza química; otros han sido aislados, purificados e incluso sintetizados o imitados. Por lo general, pertenecen a una de estas seis categorías:
- Alcaloides: muy activas. La mayoría son tóxicas: tabaco, hierba mora, etc.
- Glúcidos: azúcares, sacáridos y heterópsidos.
- Aceites esenciales: compuestos terpénicos. Mayoritariamente son antisépticos: tomillo, lavanda, etc.
- Gomas y resinas : polisacáridos: resina de pino, etc.
- Aceites grasos: aceite de frutos y semillas con glicéridos y vitaminas: aceite de ricino, de maíz, etc.
- Sustancias antibióticas
Los investigadores han dividido estos compuestos sintetizados en dos grandes grupos: los denominados compuestos primarios, realizadas en la primera etapa biosintética (metabolismo primario) y un segundo elaborado a partir de los compuestos del metabolismo primario, conocidas como sustancias del metabolismo secundario.
Recolección de las plantas medicinales
Elegiremos las plantas que necesitamos según nuestras afecciones más comunes; digestivas, laxantes, antibióticas, vulnerarias, etc. Serán plantas que abunden en nuestra comarca, sabremos identificarlas y nos aseguraremos que no estén en peligro de extinción o protegidas por la ley.
La recolección deberá cubrir las necesidades domesticas del recolector y sus amigos. No sería razonable recoger plantas que nunca utilizaremos, ni mucho menos plantas muy tóxicas y de difícil dosificación por tener principios activos tóxicos.
Si son plantas que vamos a usar mucho y frescas se pueden cultivar en macetas o parterres.
No agotaremos la planta. Permitiremos que vuelva a rebrotar o dejando a su alrededor ejemplares enteros. Así aseguramos su continuidad. Elegiremos lugares limpios, donde no pasen coches, lugares que no echen basuras, ni que echen herbicida, insecticida o abonos químicos.
Las transportaremos en capazos que sean de esparto, mimbre o palmito, ya que son transpirables, siendo conveniente no mezclar las plantas recogidas, por si acaso hubiera alguna de tóxica. Se pueden cortar con las manos, tijeras o cuarzos, prestando atención y pidiendo permiso a la planta. Algunos recolectores suelen dejar alguna ofrenda a la planta como flores, en señal de agradecimiento. Antes de recoger las plantas es importante estar relajados y en calma.
Hay que coger las plantas en días soleados, y según su parte variará por la mañana o por la tarde. Teniendo en cuenta la estación y ciclo de la planta en cuestión.
Época y partes en la recolección
Antiguamente la gente de campo, tenían gran fe en la influencia de la luna y los astros para la recolección de las plantas. Es importante elaborar el calendario de floración de las plantas que queremos recoger, ya que muchas aparecen en unas estaciones y desaparecen en las siguientes. Las plantas perennes o que viven muchos años, también tienen su época precisa, según la parte que vamos a recoger.
Raíces; se recogen antes de su floración o cuando la planta haya florecido. Las raíces se recogen desde el otoño hasta a finales de invierno. Es mejor que se recojan por la tarde y en la luna menguante.
Cortezas; se recogen en otoño o a principios de primavera, normalmente cogeremos cortezas de 2 años, ya que son más activas.
Flores; han de ser recogidas antes de ser polinizadas por las abejas o el viento, justo al abrirse. Las flores si no están polinizadas desprenden aroma, también ha de ser un día soleado, ya que muchas si está nublado no se abren por lo tanto no están tan activas. Es mejor en luna creciente.
Hojas; se recogen en la luna creciente, hacia el mediodía, ya que están secas y siempre antes de que la planta eche flores.
Frutos y semillas; se recogen cuando están totalmente maduros, normalmente a principios de verano o a finales de éste dependiendo de la planta. Mejor días soleados, en luna llena. En la fase menguante se conservan mejor.
Yemas; se recogen a finales de invierno y a principios de primavera, época cuando la savia sube a las yemas.
Por regla general las hojas y flores se recogen por la mañana, después de evaporarse el rocío. En cambio las raíces y cortezas al atardecer. Es mejor recogerlas después de unos días de haber llovido pues así están limpias. En el caso de tener tierra se limpiarán con agua y se dejan secar bien.
Una vez hemos recogido las plantas y nos hemos asegurado que estén limpias y que no están mezcladas con otras, pasaremos al secado. Los métodos más habituales son extenderlas en una tela limpia, en un lugar aireado pero que no haya polvo. Se da la vuelta a las hojas cada dos días para que se vayan secando. El secado dependerá del tiempo que haga; en verano se secará mucho más rápido que en invierno. En el secado no necesariamente la planta ha de cambiar mucho de color y estar completamente rígida. Otro sistema es hacer manojos de plantas y colgarlas boca abajo. También si se tiene una chimenea se pueden poner cerca de ella, ya que se van a secar bastante bien.
Una vez secas, el siguiente paso es guardarlas. En el caso de las hojas, hemos de desmenuzarlas ya que es más fácil saber la cantidad que vamos a tomar. Se trocean con tijeras y si están muy secas con las manos. Después se ponen en tarros de cristal, cerámica, etc. Con una etiqueta donde se vea el nombre de la planta, la fecha y sus virtudes. Normalmente las plantas se almacenan durante un año y luego se renuevan. Se han de guardar en sitios oscuros y herméticamente una vez secas y desmenuzadas a fin de que no entre humedad, la luz del sol ni el polvo.
Hay muchas maneras de aplicar las sustancias de las plantas medicinales y según la manera con que se toman o aplican son utilizadas para diferentes dolencias. También se utilizan partes diferentes de la planta. Normalmente las formas más habituales son de uso interno y de uso externo o tópico. Hay que saber la dosis exacta, porque aun siendo muchas inofensivas, en dosis elevadas pueden causar problemas. Nada es veneno y todo lo es, todo dependerá de la dosis.
Aceites vegetales
Siempre se debe usar aceite poco tratado. El de oliva de primera prensa. También pueden usarse otros aceites como el de almendra, coco, girasol, etc. Siempre que no hayan sido extraídos con alta temperatura ni disolventes químicos.
Maceraciones o extractos lipídicos, de la planta aromática en aceite vegetal virgen de primera prensa. Los principios activos liposolubles de la planta pasan al aceite vegetal. En un bote con cierre hermético, se meten las hierbas y el aceite virgen, teniendo siempre en cuenta que el nivel de éste suba por encima de las hierbas, y se dejan 15-28-40 días al sol o a la sombra dependiendo del tipo de planta. Luego se filtra con un trapo de algodón o lino, y se guarda en un frasco hermético y etiquetado .
Otro sistema es poner la planta fresca con aceite dentro de un tarro de cristal tapado y dejarla hervir al “baño maría” durante 2 horas, dejando que repose toda una noche. Al día siguiente se filtra, y se guarda en un frasco hermético y etiquetado .
Una manera más rápida, es freír en una sartén la planta fresca en aceite, hasta que la planta pierde toda el agua. Se filtra y se guarda en un frasco hermético y etiquetado.
Vahos
Son el resultado de inhalar por la nariz el vapor desprendido de una decocción. Normalmente se pone en una olla grande donde se pone la cara tapándose con una toalla para que el vapor no se vaya. Se hace cuando la decocción está caliente. Las plantas más habituales son las hojas del eucalipto y el mirto, para constipados y para migrañas. Hay otra variante que es, una vez hecha la decocción, se deja la olla abierta en la habitación del enfermo para que respire el vapor de hierbas como romero, albahaca, eucalipto, o laurel. También sirven para desinfectar las habitaciones donde hay enfermos con largas enfermedades.
Baños de hierbas
Baños de cuerpo: Se eligen las hierbas más apropiadas, unos 30 gr por litro. Se hace una decocción con ellas y luego se filtra añadiéndose al agua del baño, o en un barreño para uso más local, la duración es de 20 minutos. En el caso de las almorranas se suelen hacer baños de asiento, donde la infusión o decocción se pone en un barreño grande donde el paciente pone el trasero, y los principios activos actúan en el ano. Una hierba muy usada es el gordolobo. También es usado el llantén para afecciones vaginales y genitales. Para estados antiinflamatorios y defatigantes en las piernas cansadas se usa el romero.
Baños de ojos o colirios:
Valiéndose de una bañerita y algodón, escurrir suavemente sobre los ojos la infusión de alguna de estas plantas para inflamaciones de los párpados y conjuntivitis: la eufrasia, malva, abrótano hembra, tomillo, aciano, etc.
Caldos
Normalmente es líquido obtenido de hervir verduras con hierbas medicinales como la col, apio, zanahoria, nabo, chirivía, tomillo y azafrán. Se usan para convalecencias, son depurativos, aportan minerales y vitaminas.
Cataplasmas
Colocar la planta fresca, cocida o escaldada al vapor sobre la parte afectada. Mejor colocar la planta entre las dobleces de una gasa de algodón. Debe dejarse varias horas. También puede hacerse la cataplasma añadiendo la planta a una clara de huevo ligeramente batida y hacer una tortilla con ello y poner entre las gasas. Antiguamente se mezclaba con sebo de cerdo o harina de lino y la hierba picada en cuestión.
Compresas
Una gasa o paño embebido en infusión o caldo de la hierba medicinal, se aplica luego sobre la parte afectada.
Ensaladas
Consiste en consumir fresca la planta medicinal. En este caso se trata de plantas comestibles para las personas. Ingiriéndolas también actúan los principios activos de estas. Suelen ser muy depurativas como el caso de la achicoria, diente de león, verdolaga, berro, etc.
Gárgaras
Es ponerse en la boca, sin ingerir, la infusión o decocción para que actúe sobre la mucosidad de la garganta (afonía, faringitis, etc) o para afecciones de la boca (encías, dolor de muelas). Para la garganta se usa la agrimonia, salvia, erisimo, etc. Para la boca la zarzamora, el llantén, la verbena y lentisco.
Jarabes
Son soluciones espesas de azúcar dentro de un líquido acuoso, obtenido de disolver 180 gr de azúcar en 100 gr de agua; dentro del agua se incluyen 20 gr de las plantas deseadas (amapola, llantén, etc.). La decocción se hace a fuego lento hasta que el agua se reduce a la mitad, quedando un líquido espeso. Se puede sustituir el azúcar por la miel. Se toman cucharadas, como el jarabe de pino para los constipados y tos.
Ungüentos
Se trituran unos 4 puñados de hierbas frescas, añadiéndoles 500 gr. de vaselina, lanolina o aceite. Se fríen las hierbas, se van removiendo y se dejan enfriar toda la noche. Por la mañana se vuelve a calentar, para poderlo colar con un lienzo, se añade cera virgen, una vez derretida, se meten en recipientes, herméticos y etiquetados.
Ejemplo: Ungüento de llantén
- Puñado hojas frescas de llantén (Plantago major, P.lanceolata).
- 85 ml. de aceite de oliva virgen.
- 15 g. de cera de abeja.
- Cocer las hierbas y el aceite, una vez cocidas filtrar y añadir cera virgen de abeja. Derretirla bien y volver a filtrar. Se guarda en tarros opacos y herméticos y etiquetados.
Tisanas o infusiónes
Su preparación dependerá de las texturas de las drogas o componentes vegetales, según sean cortezas, hojas o flores se preparan de un modo diferente. Existen principalmente tres procedimientos:
La maceración: las drogas vegetales se sumergen en agua fría, normalmente las que contienen mucílagos como las semillas de lino o zaragatona. El número de horas que ha de macerar suele ser de 2-12 horas por regla general.
La infusión: es la extracción por medio de agua hirviendo. Al apagar el fuego se echan las plantas en el interior del agua dejando que reposen unos minutos en ella. Se tapan ya que las drogas vegetales disponen de muchas propiedades volátiles en la ebullición y se dejan reposar de 5 a 20 minutos. Son drogas vegetales de las partes más flexibles de la planta como las flores y hojas. Por regla general se ponen 30 gr de droga vegetal por litro de agua.
El tiempo que se ha de tomar la infusión es de dos semanas aproximadamente, seguidas de un período de descanso, para evitar habituarse a ésta. La posología normal es de 3 tisanas al día, que se beberán en pequeños sorbos y si se puede, calientes. Se endulzarán al gusto con miel o azúcar.
La decocción: es la cocción de las partes duras de las plantas, como la madera, corteza, raíces, tallos y semillas. Normalmente se cuecen desde un cuarto de hora a treinta minutos. Luego se deja reposar unos minutos, antes de filtrar. Para edulcorar es más conveniente usar miel, que además es medicinal.
Tinturas
Son extractos que se obtienen por la maceración de la droga vegetal en alcohol o aguardiente. Se ha de usar alcohol sin indicador, o sea alcohol de tomar o etílico. La graduación del alcohol dependerá de la dureza de la planta, cuanto más dura sea más graduación será necesaria. Se llena una botella o tarro grande de vidrio, mejor si es de cuello ancho para poder filtrar y sacar las drogas vegetales. Se introducen las hierbas en el tarro sin apretar, luego de llena de alcohol y se cierra herméticamente, dejándolo reposar en un sitio oscuro; es conveniente que se zarandee cada tres días, para que se mezcle bien. Se dejan de 15 a 28 días(ciclo lunar entero), después de cuelan. Se aplica de forma externa en compresas, friegas y en cremas.
Tener en cuenta la idiosincrasia del enfermo. Sus costumbres y su umbral de tolerancia de lo que se le prescribe; por ejemplo: la árnica vía interna puede producir trastornos digestivos. Las dosis en niños y embarazadas han de ser mucho más suaves, ya que son más sensibles.
Interpretación de las dosis:
Al 2% = 20 g/l raíces, cortezas, flores o hojas gramos ………… al 2% por litro.
Para plantas muy activas de difícil manejo, para quienes padecen de enfermedades crónicas o graves, para hacer tratamientos de largo tiempo y para mujeres embarazadas, y a fin de que no haya efectos no deseados :
Es mejor tomarlas bajo seguimiento de un profesional, médico o fitoterapeuta para evitar cualquier riesgo.
Para mujeres que estén en período de lactancia y quieran saber que plantas pueden tomar, recomiendo visitar la siguiente página web: www.e-lactancia.org/inicio.htm
Medidas por gramos:
- Una cucharilla de las de café (5ml) contiene, 1 gr de flor seca; 2 gr de hojas secas; 2-3 gr de planta seca; 3-4 gr de raíces.
- Una cucharilla de café (10ml) contiene, 2 gr de flores, 3 gr. de hojas secas; 4-5 gr de planta seca; 5-6 gr de raíces.
- Una cucharilla sopera (15ml) contiene, 4 gr de flores secas; 4 gr de hojas secas; de raíces 8-10 gr de hojas 5 gr.
- Un pellizco equivale a 2 gr de flor y de semilla; 3-4 gr de hojas de la planta y 10 gr de raíces.
- Un puñado equivale a 35-40 gr de hojas secas; 40-50 gr de flor seca; 50 gr de semillas y 100-120 gr de raíces.
Administración:
- Las sudoríficas: serán calientes.
- Febrífugas : a temperatura ambiente.
- Enfermedad por frío: calientes.
- Enfermedad por calor: frías.
- Digestivas: serán tibias.
Tratamientos:
La duración de ingestión de las tisanas dependerá del tipo de enfermedad que uno padezca. Si es poca cosa con un tratamiento corto enseguida notará cambios importantes pero en el caso de una enfermedad más complicada o crónica necesitará más tiempo para experimentar una mejoría notable.
Tres semanas y una de descanso, tomar la tisana de 2-3 veces al día de lunes a sábado descansando el domingo, durante tres semanas seguidas. Descansar una semana entera. Iniciando el tratamiento si no se nota mejoría.
Mantenimiento y prevención, para enfermedades crónicas o tendencia a padecer algunas patologías muy concretas, tomar 1 tisana después de comer como costumbre.
Botiquín de hierbas - Materiales básicos
Ungüento para dolor muscular y antiinflamatorio, de romero y manzanilla.
Ungüento o crema cicatrizante, para heridas y afecciones cutáneas, de caléndula, llantén e hipérico.
Aceite relajante de lavanda.
Agua de azahar, para sustos y shock. Muy útil el remedio rescate de flores de Bach.
Alcohol de romero para friegas para el dolor muscular, piernas cansadas y desinfectante.
Tijeras.
Gasas, esparadrapo.
Tela de algodón para hacer compresas o cataplasmas.
Hierbas medicinales según nuestras enfermedades más comunes.
Arcilla para cataplasmas, actuando como antiinflamatoria y desinfectante.
Infusiones: se pueden tener en la despensa alguna de estas hierbas según nuestras dolencias.
Ginecologia: salvia, melisa, artemisa, aceite de onagra
Psiquiatria: espino blanco, valeriana, espliego, hipérico, pasiflora
Digestivo:
- Colagogo: cardo mariano, centaura, boldo, marrubio, diente de león.
- Diarrea: encina
- Laxante: lino, zaragatona, malvavisco o malva.
- Carminativo y antiespasmódico: regaliz, hinojo, anís, albahaca, abrótano hembra.
Lombrices: abrótano hembra, pipas de calabaza, corteza de granado.
Aparato respiratorio: eucalipto, gordolobo, malvavisco, malva, llantén, equinácea, pino, tomillo.
Dermatologia:
- Vulnerario: hipérico, caléndula, llantén, aloe vera.
- Fungicida: lavanda
Alergias: llantén y tomillo / llantén y fumaria.
Urologia:
- Riñon: cachurrera, estigmas de maíz, grama, arenaria.
- Nefrologia: negreta.
Vejiga: brezo, gayuba, diente de león, grama y cola de caballo.
Reumatologia: analgésicos y antiinflamatorios: harpagofito, cola de caballo.
Cardiopatias: espino blanco.
Hipertensión: olivo.
Hipotensión: romero.
Sistema inmunológico: llantén, tomillo, equinácea, pino, romero, limón.
Ojos: calendula, eufrasia, manzanilla amarga, tomillo.
Garganta: agrimonia, llantén, salvia, erisimo.
Endocrino:
- Colesterol: alpiste.
- Diabetes: travalera, centaura.
Aparato circulatorio: castaño de Indias(varices) y gordolobo( hemorroides).
Hepatologia: cardo mariano, alcachofa, boldo y fumaria.
Febrifugas, borraja, centaura.
Analgésico, corteza de sauce.
Depurativas, alcachofa, borraja, ortiga, cola de caballo.
Terminologia
Absorbentes: son plantas que absorben los humores, materiales purulentos y demás líquidos malignos, dañinos para el organismo.
Acción hormonal:
Alfalfa, castaño de Indias, cebolla, fucus, gatuña, grosellero negro, onagra, sabal, sauzgatillo.
Adaptógenas: Potenciadoras del sistema orgánico
Eleuterococo, ginseng.
Afrodisiacas: que estimulan o aumentan el deseo sexual.
Ajedrea, canela, coriandro, damiana, eleuterococo, esparraguera, gengibre, ginseng, hibisco, menta, nuez moscada, romero, ruda, sabal, salvia, sándalo, vainilla, ylang-ylang, zarzaparrilla.
Alucinógenica, narcótica, estupefaciente: que causan alteraciones profundas en la percepción de la realidad del usuario
Adormidera, ajenjo, bardana, beleño negro, belladona, cicuta, coca, dulcamara, estramonio, fumaria, lúpulo, marihuana, nuez moscada, pasiflora, tabaco.
Anafrodisiacas: que calman el deseo sexual
Sauzgatillo, lúpulo, marihuana.
Analéptica: reconstituyen el organismo y regeneran las fuerzas, estimulan las funciones vitales. Frutos secos.
Abedul, adelfa, agripalma, ajo, alhelí amarillo, amapola de Califórnia, angélica, árnica, biznaga, borraja, cardo mariano, cebolla, digital, eléboro negro, espino blanco, fumaria, marrubio, muérdago, poleo, olivo, pasiflora, quina, rauwolfia, retama negra, sanguisorba, trigo, vinca, zanahoria.
Analgésicas: Que calman o eliminan el dolor
Alcanfor, clavo, eucaliptus, gengibre, lavanda, manzanilla, menta, pino, romero, ruda, sálvia, sasafras, tomillo
Anodinas: calman y quitan el dolor, analgésico.
Ansiolíticas: destinado a disminuir o eliminar los síntomas de la ansiedad
Amapola, amapola de Califórnia, angélica, aspérula, cuernecillo, espino blanco, espliego, marrubio negro, mejorana, pasionaria, vara de oro.
Antialérgicas, erupciones cutáneas
Acedera, agrimonia, avena, caléndula, castaño de Indias, desmodium, escrofularia, ginkgo, helicriso, hernaria, hibisco, hisopo, nogal, llantén, olivo, pino, ricino, saponaria, verdolaga, uña de gato.
Antiálgica: anestésica.
Menta, hiedra.
Antianémicas:
Acedera, alfalfa, alholva, centaurea, maravilla, ortiga, ortisofon, perejil, trébol de agua, vincapervinca.
Antianorexicas
Achicoria, alholva, artemisa, centaura áspera, liquen de Islandia, tanaceto.
Antiasmáticas: que ayudan a combatir o calmar el asma.
Abeto, adormidera, ajenjo, albahaca, almendro, alsine, amapola, anís , azufaifo, badiana, bardana, berro, biznaga, borraja, buchú, canela, camedrio, centinodia, ciprés, coriandro, culantrillo de pozo, drosera, dulcamara, efedra, erísimo, eucalipto, fenogreco, gordolobo, helicriso, hiedra terrestre, hinojo, hipérico, ipecacuana, lentisco, limón, llantén, malva, malvavisco, maria luisa, marrubio, mejorana, menta, mirto, moral, orégano, ortiga blanca, pino, polígala, polipodio, primavera, pulmonaria, saponaria, , té, tomillo, serpol, tusilago, tuya, ulmária, uña de gato, violeta, vellosilla.
Antibióticas: impiden el desarrollo o multiplicación de ciertos microbios o los destruyen.
Ajedrea, ajo, arándano, árnica, caléndula, canela, cantueso, cebolla, celidónia, drosera, enebro, equinácea, hidrastis, hipérico, ipecacuana, lavanda, liquen de Islandia, lavanda, llantén, lúpulo, maíz, manzanilla romana, melisa, milenrama, mirto, nogal, orégano, pino, quina, rábano negro, romero, sálvia, tomillo, tuya, uña de gato
Anticonceptivas: evitan la concepción.
Anticonvulsiva, antipiléptica: substancia destinada a combatir, prevenir o interrumpir las convulsiones o los ataques epilépticos
Adormidera, agripalma, amapola, apio, amapola de Califórnia, avena, boldo, brezo, comino, espino blanco, eufrasia, hidrastis, hiedra, hipérico, lavanda, lechuga salvaje, manzanilla, maro, melisa, naranjo amargo, pasiflora, sáuce, tabaco, tilo, valeriana.
Anticimóticas: destruyen los organismos parásitos.
Anticoagulantes: evitan la formación de coágulos en la sangre.
Anticolesterol: Que reducen el colesterol (LDL)
Acelga, ajo, alcachofas, alfalfa, alpiste, borraja, cardo mariano, cebolla, cola de caballo, fresno, ginkgo, girasol, judias, maíz, muérdago, té, trigo.
Antidiarreica
Agrimonia, algarrobo, arándano, brezo, centaura, centinódia, chumbera, ciprés, encina, guaraná, lentisco, maro, ortiga muerta, té, zarzamora.
Antídoto: contraveneno, neutraliza la acción de los venenos.
Antielastasa: protege a los tejidos elásticos y conjuntivo de la acción de las enzimas proteolíticas.
Antiemética: para controlar las náuseas y los vómitos.Algarrobo, café, liquen de Islandia, mandarino, milenrama.
Antiequinótica: mejora los cardenales y moratones.
Antiespasmódica: calman los espasmos musculares.
Adormidera, albahaca, amapola, badiana, betónica, biznaga, centaura, drosera, frambueso, hibisco, hinojo, manzanilla, maria luisa, melisa, menta, orégano, pasionaria, perejil, piña, tanaceto, tila, tomillo, valeriana
Antifúngicas: que ayudan a combatir los hongos o levaduras y parásitos.
Acelga, álamo, arándano, caléndula, lavanda, onagra, orégano, pulsatila, rabano negro, tila, tomate, tuya, zarzaparrilla.
Antiflogística: antiinflamatorio.
Antihemorrágica
Agrimonia, centinodia, cincoenrama, cola de caballo, maravilla, retama negra, sanícula.
Antihemorroidal
Álamo blanco, avellano, bistorta, bolsa de pastor, buchú, cardo mariano, castaño de Indias, crisalina, ciprés, escrofularia, genciana, gordolobo, hamamelis, hipérico, lengua de perro, malva, mirto, ortiga blanca, parietaria, retama negra, rusco, vid roja.
Antihelmítica: combaten parásitos intestinales.
Abrótano hembra, abrótano macho, ajedrea, ajenjo, ajenjo, marino, ajo, calabacera, canela, enebro, eucalipto, fresno, granado, zanahoria
Antihidrópica: contra la hidropesía.
Antihistamínica: que se opone a la acción nociva de la sustancia histamina, para combatir las alergias.
Antiinflamatória, analgésica, antiflorística, antineurálgica:
Aciano, adormidera, álamo, amapola de Califórnia, árnica, avellano, avena, bardana, beleño, belladona, caléndula, eleuterococo, equinácea, fresno, ginseng, harpagofito, hipérico, lavanda, manzanilla romana, maria luisa, onagra, primavera, sauce, saúco, ulmaria, uña de gato.
Antilitica: disuelven los cálculos.
Abedul, agrimonia, avena, bardana, brezo, piña, saúco, vara de oro, zanahoria.
Antimicótica: actúa frente a los hongos y levaduras.
Antimitótica: inhibe la reproducción celular.
Antimutagénica: protege y mantiene la estabilidad del ADN celular ante lesiones tumorales.
Antineurálgica: que calman las neuralgias.
Aciano, adormidera, álamo, amapola de Califórnia, árnica, avellano, avena, bardana, beleño, belladona, caléndula, eleuterococo, equinácea, fresno, ginseng, harpagofito, hipérico, lavanda, manzanilla romana, maria luisa, onagra, primavera, sáuce, sáuco, ulmária, uña de gato.
Antioxidante: que ayudan protegiendo de la oxidación celular y el deterio del organismo.
Castaño de Indias, cardo mariano, espirulina, té, uña de gato
Antiperiodica: contra las fiebres periódicas.
Antipirética: para bajar la temperatura corporal o la fiebre.
Betónica, camedrio, cardo santo, centaura, genciana, quina, anticancerosa, muérdago, uña de gato
Antipruriginosa: combate o evita el picor.
Agrimonia, amapola de Califórnia, caléndula, llantén estrellado.
Antirreumáticas:
Abedul, acónito, agrimónia, álamo blanco, apio, árnica, bardana, brezo, cardo santo, cebolla, centinodia, cola de caballo, coriandro, enebro, estragón, fresno, fucus, gatuña, ginseng, grosellero negro, harpagofito, judía, laurel, lavanda, limón, maíz, ortosifón, piña, regaliz, sáuce, sáuco, serpol, tomillo, tuya, ulmária.
Antisépticas: evitan la putrefacción y la infección.
Ajedrea, ajo, arándano, árnica, caléndula, canela, cantueso, cebolla, celidónia, drosera, enebro, equinácea, hidrastis, hipérico, ipecacuana, lavanda, liquen de Islandia, lavanda, llantén, lúpulo, maíz, manzanilla romana, melisa, milenrama, mirto, nogal, orégano, pino, quina, rábano negro, romero, sálvia, tomillo, tuya, uña de gato
Antisifilíticas: contra la sífilis.
Antisudoral: que se aplica contra el mal olor de la transpiración del cuerpo.
Hisopo, salvia, encina
Antitérmica: antipirético.
Antitusígena: calma o suprime la tos.
Antitumorales
Aloe, árnica, cardo mariano, cardo santo, cebolla, dulcamara, eleuterococo, ginseng, hipérico, muérdago, vinca, uña de gato.
Antivirus, antivírica, antiviral: que se opone al desarrollo de los virus.
Ajedrea, ajo, arándano, árnica, caléndula, canela, cantueso, cebolla, celidónia, drosera, enebro, equinácea, hidrastis, hipérico, ipecacuana, lavanda, liquen de Islandia, lavanda, llantén, lúpulo, maíz, manzanilla romana, melisa, milenrama, mirto, nogal, orégano, pino, quina, rábano negro, romero, sálvia, tomillo, tuya, uña de gato
Aperitiva y estimulante digestiva: que aumentan el apetito
Achicoria, ajenjo, alcachofera, angélica, anís, apio, buchú, cardo santo, ciruelo, enebro, espirulina, estragón, gayuba, genciana, hidrastis, limón, milenrama, naranjo amargo, sáuce.
Aromática: estimulan la mucosa gástrica, por su fragancia u olor a especias.
Aromática amarga: unen las propiedades de las amargas a las de las aromáticas
Astringente: que con su aplicación externa local (tópica), retraen los tejidos y pueden producir una acción cicatrizante
Agrimonia, alfalafa, arándano, bistorta, brezo, centinódia, ciprés, encina, eucalipto, eufrasia, frambueso, fresno, gayuba, granado, hamamelis, hernaria, lengua de perro, lentisco, llantén, maíz, maro, meliloto, mirto, moral, nogal, olmo, olmo, ortiga muerta, pie de león, primavera, quina, salvia, sauce, té, vid, vinca, zarzamora.
Bactericida y antimicrobiana: destruyen las bacterias.
Ajo, calendula, drosera, helenio.
Bacteriostática: evitan la proliferación bacteriana.
Balsámica: son mucolitica, antiséptica y antiespasmódica de las vías respiratorias.
Abeto, adormidera, ajenjo, albahaca, almendro, alsine, amapola, anís , azufaifo, badiana, bardana, berro, biznaga, borraja, buchú, canela, camedrio, centinodia, ciprés, coriandro, culantrillo de pozo, drosera, dulcamara, efedra, erísimo, eucalipto, fenogreco, gordolobo, helicriso, hiedra terrestre, hinojo, hipérico, ipecacuana, lentisco, limón, llantén, malva, malvavisco, maria luisa, marrubio, mejorana, menta, mirto, moral, orégano, ortiga blanca, pino, polígala, polipodio, primavera, pulmonaria, saponaria, , té, tomillo, serpol, tusilago, tuya, ulmária, uña de gato, violeta, vellosilla.
Béquica: contra la tos.
Abeto, adormidera, ajenjo, albahaca, almendro, alsine, amapola, anís , azufaifo, badiana, bardana, berro, biznaga, borraja, buchú, canela, camedrio, centinodia, ciprés, coriandro, culantrillo de pozo, drosera, dulcamara, efedra, erísimo, eucalipto, fenogreco, gordolobo, helicriso, hiedra terrestre, hinojo, hipérico, ipecacuana, lentisco, limón, llantén, malva, malvavisco, maria luisa, marrubio, mejorana, menta, mirto, moral, orégano, ortiga blanca, pino, polígala, polipodio, primavera, pulmonaria, saponaria, , té, tomillo, serpol, tusilago, tuya, ulmária, uña de gato, violeta, vellosilla.
Bulimia
Fucus
Calefaciente: producen sensación de calor en uso externo.
Calmantes: anulan el dolor sin inhibir la sensibilidad.
Adormidera, agripalma, amapola, apio, amapola de Califórnia, avena, boldo, brezo, comino, espino blanco, eufrasia, hidrastis, hiedra, hipérico, lavanda, lechuga salvaje, manzanilla, maro, melisa, naranjo amargo, pasiflora, sauce, tabaco, tilo, valeriana.
Callicidas: ablandan los callos.
Cardioactivas: actúan sobre el corazón.
Cardiotónicas: aumentan la fuerza cardiaca.
Abedul, adelfa, agripalma, ajo, alhelí amarillo, amapola de Califórnia, angélica, árnica, biznaga, borraja, cardo mariano, cebolla, digital, eléboro negro, espino blanco, fumaria, marrubio, muérdago, poleo, olivo, pasiflora, quina, rauwolfia, retama negra, sanguisorba, trigo, vinca, zanahoria.
Carminativas: producen peristalsis y expulsan los gases.
Ajedrea, ajenjo, albahaca, angélica, anís, apio, badiana, canela, carbón vegetal, cardo santo, comino, coriandro, hinojo, laurel, manzanilla, matricaria, mejorana, melisa, perejil, poleo
Catárticas: purgativa.
Achicoria, agar agar, aloe, canafístula, cáscara sagrada, ciruelo, frángula, globularia, lino, ricino, sáuco, sen, zaragatona.
Cáusticas: destruyen tejidos vivos.
Cefálicas: contra el dolor de cabeza.
Albahaca, amapola de california, angélica, betónica, boldo, celidónia, guanará, helicriso, matricaria, mejorana, sauce, tilo, valeriana, vinca.
Cicatrizantes: que cicatrizan heridas.
Abeto, acedera, agrimónia, ajedrea, albahaca, alfalfa, aloe, árnica, avellano, bardana, bolsa de pastor, caléndula, camedrio, cardo mariano, centinodia, cola de caballo, encina, equinácea, hidrastis, hipérico, lentisco, llantén, malva, malvavisco, maro, milenrama, mirto, nogal, ortiga, perejil, pimienta acuática, retama negra, romero, rusco, sálvia, saúco, sanguisorba, verbena.
Circulación
Angélica, cardo mariano, cedro, ciprés, enebro, lentisco, limón, llantén, menta, trinitaria.
Clorurolíticas: diuréticas que eliminan las sales inorgánicas.
Coadyuvantes: refuerzan la acción de otra terapia.
Colagogas, coleréticas: producen secreción biliar.
Achicoria, agrimónia, ajenjo, alcachofa, aloe vera, boj, boldo, cardo mariano, celidónia, col, crisalina, desmodium, diente de león, fresno, fumaria, helicriso, hepática, manzanilla romana, marrubio, melisa, milenrama, papaya, romero.
Constringentes: astringente.
Convulsantes: causan convulsiones.
Cordiales: cardioactiva.
Correctivas: corrigen o hacen más agradable la acción de otros medicamentos.
Corringentes: correctiva.
Demulcentes: protegen con mucílagos las membranas de mucosas irritadas.
Almendro, alsine, avena, azufaifo, calabaza, chumbera, hepática, hibisco, laminaria, lengua de perro, malva, malvavsico, maria luisa, olivo, olmo, pulmonaria, ricino, tila, trigo, violeta, zaragatona.
Depresiva cardiaca: disminuyen la actividad del corazón.
Desodorantes: destruyen o encubren malos olores.
Depilatorias: remueven vellos.
Depresantes: sedante.
Depreso-motoras: disminuyen la actividad motora.
Depurantes: favorecen la excreción de los enmuctorios.
Depurativas: depurantes.
Agracejo, areneria, borraja, diente de león, dulcamara, enebro, escabiosa, fucus, fumaria, gatuña, gayuba, genciana, grama, grama de botica, ortiga, ortiga blanca, parietaria, polipodio, zarzaparrilla
Dermatosis o dermatitis
Abedul, alholva, bardana, borraja, calendula, consuelda, drosera, enebro, fumaria, olmo, onagra, saponaria, tila, trébol de agua, trigo, trinitaria, vellosilla, zanahoria, zarzaparrilla.
Descongestionantes: disminuyen los procesos congestivos, impidiendo que se acumule la sangre en una parte del cuerpo.
Desinfectantes: destruyen las materias orgánicas de putrefacción.
Detergentes o detersivas: limpian heridas, ulceras, etc.
Dientes y encias
Ajedrea, cincoenrama, frambueso, lentisco, llantén, malvavisco, nogal, sálvia, tomillo, verbena, zarzamora.
Digestantes: digestivas.
Digestivas: ayudan a la disolución del alimento.
Diluyentes: diluyen excreciones y secreciones.
Diuréticas: aumentan la secreción de la orina.
Abedul, achicoria, aciano, ajo, alpiste, apio, borraja, brezo, buchu, calabacera, camedrio, cardo santo, cebolla, centinodia, cerezo, cola de caballo, diente de león, enebro, escrofularia, espino blanco, fresno, gatuña, gayuba, grama, grosellero negro, guaraná, helicriso, hernaria, hinojo, judía, lavanda, lúpulo, maíz, menta, milenrama, olivo, ortisofón, parietaria, perejil, pino, romero, sáuco, té, ulmária, uña de gato, vara de oro, verdolaga, zarzaparrilla.
Drásticas: purgativa que producen fuerte irritación.
Achicoria, agar agar, aloe, canafístula, cáscara sagrada, ciruelo, frángula, globularia, lino, ricino, sáuco, sen, zaragatona.
Ecbolias: provocan aborto.
Ecoproticas o ectroproticas: laxativa.
Eméticas: vomitiva.
Abrótano hembra, ipecacuana.
Emenagogas: regularizan la menstruación.
Abrótano macho, agripalma, ajenjo, aloe vera, angélica, apio, artemisa, belladona, biznaga, bolsa de pastor, borraja, caléndula, canela, centaura menor, estragón, guaraná, hamamelis, hibisco, laurel, melisa, milenrama, onagra, orégano, ortiga muerta, pasionaria, perejil, pie de león, pimienta aquatica, poleo, romero, ruda, sálvia, sáuce, sauzgatillo, tanaceto, valeriana, vinca.
Emolientes: disminuyen la irritación de los tejidos.
Almendro, alsine, avena, azufaifo, calabaza, chumbera, hepática, hibisco, laminaria, lengua de perro, malva, malvavsico, maria luisa, olivo, olmo, pulmonaria, ricino, tila, trigo, violeta, zaragatona.
Epistaticas: vejigatorias.
Abedul, álamo blanco, alpiste, alquequenje, anís, boldo, brezo, buchú, ciruelo, africano, cúrcuma, gatuña, gayuba, hipérico, rábano negro, rusco, sabal, saúco, ulmária, zarzaparrilla.
Errinas: aumentan la secreción nasal.
Escaróticas: cáustica.
Espamolíticas: que calma las contracciones de los intestinos.
Esterilidad masculina
Ciruelo africano
Estimulantes: excita temporalmente la actividad nerviosa o muscular, excitan la actividad física, química y biológica del cuerpo.
Estimulantes cardíacas: excita temporalmente la actividad cardíaca.
Estomacales: estimulante del estómago.
Abrótano hembra, abrótano macho, achicoria, ajedrea, albahaca, alholva, angélica, artemisa, belladona, berro, betónica, boldo, boldo, calamento, canela, cardo santo, cariofilada, col, comino, coriandro, espirulina, estragón, fumaria, hibisco, hibisco, hipérico, laurel, lúpulo, malva, mandarino, maria luisa, mejorana, milenrama, orégano, perejil, piña, rabo de gato, regaliz, vinca
Estupefacientes: embota centros nerviosos y produce hábito.
Evacuantes: purgativa y favorecen la evacuación en general.
Excitantes: estimulante.
Expectorantes: incrementan secreciones musculares, facilitan la expulsión de las mucosidades de los bronquios y vías respiratorias.
Abeto, amapola, anís, berro, borraja, cebolla, culantrillo de pozo, drosera, dulcamara, erísimo, eucalipto, fenogreco, gordolobo, ipecacuana, limón, malva, malvavisco, maria luisa, marrubio, moral, orégano, pino, polígala, polipodio, primavera, regaliz, saponaria, tomillo, tusilago, ulmária.
Faringitis, laringitis
Agrimonia, alholva, angélica, azufaifo, drosera, encina, erísimo, eufrasia, frambueso, gordolobo, liquen de Islandia, llantén, papaya, pulmonaria, rosal, saponaria, sáuco, zarzamora.
Febrífugas: disipan la fiebre.
Acedera, eucalipto, matricaria, menta, quina, sáuce.
Galactógenas: disminuyen la secreción de leche.
Galactógogas: aumentan la secreción láctea.
Abedul, alfalfa, anís, badiana, fenogreco, galega, hinojo, polígala, sauzgatillo, verbena.
Antigalactogoga
Caña, vinca menor.
Hemostáticas: detienen las hemorragias.
Abeto, acedera, agrimónia, ajedrea, albahaca, alfalfa, aloe, árnica, avellano, bardana, bolsa de pastor, caléndula, camedrio, cardo mariano, centinodia, cola de caballo, encina, equinácea, hidrastis, hipérico, lentisco, llantén, malva, malvavisco, maro, milenrama, mirto, nogal, ortiga, perejil, pimienta acuática, retama negra, romero, rusco, sálvia, saúco, sanguisorba, verbena.
Hepáticas: ayuda en los males del hígado.
Hidragogas: purgativas con descargas acuosas.
Hipertensoras
Bolsa de pastor, Efedra, Fumaria, Guaraná, Hidrastis, Kola, Regaliz, Romero.
Hipnóticas: producen sueño.
Hipoglucemiante,antidiabéticas
Acelga, achicoria, agrimonia, ajo, alcachofera, arandano, artemisa, bardana, cardo santo, dulcamara, eleuterococo, enebro, eucalipto, fenogreco, galega, ginseng, judía, liquen de Islandia, maíz, moral, nogal, olivo, ortiga blanca, ortisifon, rosal, sálvia, zanahoria
Hipotensoras
Achicoria, agripalma, ajo, alcachofa, angélica, betónica, bolsa de pastor, cebolla, espino blanco, ginkgo, hibisco, lavanda, mejorana, milenrama, olivo, pasiflora, perejil, rauwolfia, uña de gato, vara de oro, vinca.
Incontinencia
Tusilago.
Inmunoestimulantes: activa el sistema inmunitario.
Inmunomoduladora:s que potencian la inmunidad.
Insuficiencia circulatoria cerebral
Arándano, ginkgo, vinca.
Insuficiencia venosa
Castaño de Indias, ruda, rusco.
Laxantes: laxativa.
Achicoria, alcachofa, algarroba, aloe vera, avena, boldo, cáscara sagrada, ciruelo, diente de león, dulcamara, espirulina, fresno, hinojo, lino , malva, saúco, sen, zaragatona.
Laxativas: purgativa suave.
Midriáticas: dilatan la pupila.
Mióticas: contraen la pupila.
Mucolíticas: ayudan a expulsar el moco.
Narcóticas: anodianas, hipnóticas.
Neuróticas: actúan sobre el sistema nervioso.
Nutrientes: que nutren.
Odontálficas: alivian el dolor de dientes y muelas.(orégano y tomillo)
Oftálmicas: se utiliza para afecciones de los ojos y párpados.
Abrótano hembra, aciano, agrimonia, amapola, arándano, belladona, caléndula, eufrasia, hamamelis, helicriso, nogal, rabo de gato, rosal, saúco, tomillo, zanahoria.
Oxitócicas u ocitócicas: estimulan las contracciones y facilitan el parto.
Pectorales: combaten enfermedades e inflamaciones de las vías respiratorias.
Peristálticas: aumentan la peristalsis.
Profilácticas: previenen aparición o desarrollo de las enfermedades.
Purgantes: purgativa.
Achicoria, agar agar, aloe, canafístula, cáscara sagrada, ciruelo, frángula, globularia, lino, ricino, sáuco, sen, zaragatona.
Purgativas: provocan copiosas descargas intestinales.
Refrescantes: calman la sed y disminuyen el calor del cuerpo. Frutas ácidas.
Remineralizantes: favorece la retención de algunas sales minerales y aporta otros.
Resolutivas: resuelve las inflamaciones.
Rubefacientes: irritan y enrojecen.
Murajes, aro, cebolla, ajo, celidónia, calta, clemátide, ciprés, heliotropo, hiedra, higuera, nogal, nueza, pino, ranúnculo, tomate, torvisco, tuya.
Sedantes: sedativa.
Abrótano hembra, agripalma, amapola de Califórnia, azahar, calabaza, espino blanco, lavanda, manzanilla romana, mejorana, melisa, muérdago, pasionaria, poleo, rauwolfia, sáuce, sauzgatillo, tila, valeriana, violeta.
Sialagogas, refrescantes: activan la secreción salival.
Boldo, equinácea, lentisco.
Somníferas: inducen al sueño.
Adormidera, agripalma, amapola, amapola de Califórnia, angélica, apio, avena, betónica, boldo, brezo, comino, espino blanco, eufrasia, hidrastis, hiedra, hipérico, lavanda, lechuga salvaje, lúpulo, manzanilla, maro, meliloto, melisa, naranjo amargo, pasiflora, rauwolfia, sáuce, tabaco, tilo, valeriana.
Soporíficas: produce sueño.
Sudoríficas (diaforética): produce sudoración.
Abeto, agripalma, badiana, borraja, calamento, calaguala, caléndula, cardo corredor, grosellero negro, ipecacuana, laurel, marrubio, pulmonária, sáuco, tanaceto, tilo, ulmária, vinca.
Tónicas: incrementa el tono del organismo.
Abedul, abrótano hembra, ajedrea, albahaca, angélica, artemisa, camedrio, canela, centaura, diente de león, eleuterococo, enebro, gayuba, genciana, ginseng, guarana, harpagofito, laurel, lúpulo, manzanilla, menta, orégano, romero, sálvia, tomillo.
Urolíticas: para eliminar el ácido úrico.
Abedul, arenaria, biznaga, brezo, buchu, cardo santo, cola de caballo, cugulón, gatuña, gayuba, hernaria, madroño, maíz, mirto, ortosifón, parietaria.
Vagina-genital irritados
Cola de caballo, gayuba, guanará, lentisco, llantén, mirto, ortiga muerta, pie de león, encina, sabal.
Vasoconstritoras, antivaricosas, flebotónicas, vasoprotectoras
Arándano, árnica, avellano, bolsa de pastor, buchú, castaño de Indias, ciprés, genciana, grosellero negro, hamamelis, hidrastis, lengua de perro, limón, meliloto, ruda, rusco, vara de oro, vid, vinca.
Vasodilatadoras, antiagregantes, anticoagulantes
Ajo, alcachofa, cebolla, meliloto, musgo de irlanda, uña de gato.
Vejigatorias, epistaticas
Abedul, álamo blanco, alpiste, alquequenje, anís, boldo, brezo, buchú, ciruelo, africano, cúrcuma, gatuña, gayuba, hipérico, rábano negro, rusco, sabal, saúco, ulmária, zarzaparrilla.
Venotónicas: regulador de la circulación, mejora la elasticidad de las venas y aumenta la resistencia capilar y reduce su permabilidad.
Arándano, árnica, avellano, bolsa de pastor, buchú, castaño de Indias, ciprés, genciana, grosellero negro, hamamelis, hidrastis, lengua de perro, limón, meliloto, ruda, rusco, vara de oro, vid, vinca.
Vermicidas: destruyen los gusanos intestinales.
Vermífugas: expulsan los gusanos intestinales.
Abrótano hembra, abrótano macho, ajedrea, ajenjo, ajenjo, marino, ajo, calabacera, canela, enebro, eucalipto, fresno, granado, zanahoria
Vesicantes: vesicatoria.
Vesicatorias: producen ampollas.
Vulnerarias: para curar llagas o heridas.
Abeto, acedera, agrimónia, ajedrea, albahaca, alfalfa, aloe, árnica, avellano, bardana, bolsa de pastor, caléndula, camedrio, cardo mariano, centinodia, cola de caballo, encina, equinácea, hidrastis, hipérico, lentisco, llantén, malva, malvavisco, maro, milenrama, mirto, nogal, ortiga, perejil, pimienta acuática, retama negra, romero, rusco, sálvia, saúco, sanguisorba, verbena.

